En aplicaciones centradas en la detección de trazas de sustancias orgánicas, el mantenimiento un alto nivel de pureza del agua es crucial para evitar interferencias y garantizar un análisis preciso. La presencia de impurezas orgánicas en el agua puede introducir señales no deseadas y afectar la especificidad de ensayos. Para la detección de trazas de sustancias orgánicas, el uso de agua con un bajo contenido de carbono orgánico total (COT) es esencial y apirogénico, Con frecuencia se recomienda el agua ultrapura de tipo I.